Empecé a escribir este Blog porque finalmente me animé, hace mucho tiempo comprendí que en la vida hay que hacer lo que uno disfruta, lo que le gusta y apasiona. Pero como nos pasa a la mayoría de los mortales nos distraemos en el camino con aquello que es lo que “debemos hacer y ser”.
Entonces un buen día decidí que era el momento de compartir mi experiencia a través de una copa de vino o de café.
Entonces un buen día decidí que era el momento de compartir mi experiencia a través de una copa de vino o de café.
A lo largo del Blog te contaré quién o quiénes fueron los “culpables” de presentarme este maravilloso mundo que guardan los vinos y el café.
Catando por ahí no pretende ser un blog de culto ni nada parecido. Se trata de un espacio donde compartiré mi experiencia e impresiones, porque realmente creo que los mejores vinos y tazas de cafés son los que dejan un pensamiento dentro de ti.
Catando por ahí no pretende ser un blog de culto ni nada parecido. Se trata de un espacio donde compartiré mi experiencia e impresiones, porque realmente creo que los mejores vinos y tazas de cafés son los que dejan un pensamiento dentro de ti.
Los vinos y cafés que más recuerdo son aquellos asociados a vivencias sencillas e intensas, esos instantes que puedes traer de vuelta contigo a través de sus sabores y aromas, bebiendo el mismo vino o no, acompañando con el mismo plato o no, pero sin dudas deseando vivir ese momento otra vez.
Ese vino, ese café crearon un momento que a su vez creó un recuerdo que nunca desaparecerá y eso es lo mágico que ocurre con cada botella de vino y cada taza de café.
Intentaré dejar memoria, compartir mis sensaciones y sobre todo crear recuerdos.
Intentaré dejar memoria, compartir mis sensaciones y sobre todo crear recuerdos.
Quisiera que disfrutes de una copa de vino o taza de café sin tapujos, sin limites y sin reglas.
